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domingo, mayo 26, 2013

De esa persona.

Philippines Mother and Child - Vicente Manansala
Es como una sonrisa inesperada

Es como esos libros que huelen a recuerdos
Es como un café caliente en una mañana fría
Es como un abrazo en un mal día
Es como el agua después de la sed
Es como las letras de lo que escribo
Es como la brisa en un día de verano
Es como la luna en una noche despejada
Es como la lluvia tras la sequía
Es como un vino después de una buena cena
Es lo que uno quiere y no puede tener

sábado, mayo 25, 2013

Ella

Seated female nude by Pablo Picasso.

La piel de su espalda perfecta rozaba la tela roja con puntos blancos del sofá de mi sala. Estaba lejos de mí, aun así alcanzaba a percibir su olor. No era cualquier olor. Era SU olor, ese que me enloquecía, que hacía que mi respiración se acelerara. Me gustaba que estuviera ahí sentada, mirando las flores blancas del florero que se encontraba encima de la mesita de té frente a ella. No decía nada, pero pensaba mucho. No pensaba en nosotros, no en cosas comunes. Pensaba en la forma de las flores, en cómo se habrían formado, en el porqué de su color, en muchas cosas que probablemente le quitaban el sueño en las noches. Sí, es de ese tipo de personas que ven lo que las otras no. Es una de las cosas que me parecen fascinantes de ella. Se sentía bien ahí, disfrutaba la brisa que entraba por la ventana a su lado. Le gustaba como la brisa movía levemente la cortina blanca con estampado de mariposas azules. Era como si lo sintiera todo. A veces pienso que olvidaba que estaba con ella, que estaba en mi casa, pero sólo parecía, no era así. Ella sabía que estaba allí, viéndola, creyendo saber lo que pensaba, creyendo saber lo que le gustaba y disfrutaba. Con la mirada todavía en las flores, con el cabello moviéndose un poco por la brisa, me dijo que ese día dejaríamos de ser extraños.

Eterno amor

Frydis and Oline Bjolstad Edvard Munch - 1916
Ella sólo se dedicó a mirarlo, él a mirar a otro lado, como si no supiera de la mirada de su amante. Ella quería tocarlo, no con las manos, no piel con piel, quería tocarlo con su mirada. Él quería que ella lo tocara, quería que lo desnudara y lo amara con su mirada. Ella no quería hablarle, sabía que las palabras sobraban cuando los latidos agitados del corazón estaban. Ambos sabían eso, por eso callaban. Él quería que ella estuviera a su lado, así como estaban, sintiendo su presencia. Ella mirándolo, él deseándola, ambos amándose sin palabras, sí con pensamientos, sí con sentimientos, sí con todo. Ella sabía que eso no era algo de momento, él también sabía eso. Ambos, sin sonreír, eran felices. Ambos, sin tocarse, eran uno. Ella, con su boca cerrada, guardaba suspiros y besos. Él, sin mirarla, la conocía completamente. Ambos eran pasado, presente y futuro. Ambos hacían el amor sin siquiera rozarse. Ambos eran vida y muerte. Ambos intangibles. Ambos eran pintura, un todo plasmado en un lienzo.